10 Enero 2009
La nieve y todo eso. Protestas por todas partes. Ineficacia completa. Cada vez que nieva esto es un desastre. Yo he visto nevar, a lo bestia, en Chicago por ejemplo, y he visto que camiones particulares con mercancías a repartir llevan una especie de barra barredora por delante y mientras circulan por las calles van levantando hielo y nieve colaborando así con los camiones del ayuntamiento que hacen lo mismo y además esparcen sal. He visto que el tráfico no se interrumpe y que la gente camina bien abrigada sin problemas porque se ocupan de limpiar el pedazo de acera que corresponde a cada edificio.
Todo lo que ocurre aquí, y lo que ocurre allá, es normal y es lógico. Es preciso darse cuenta de que allí nieva a menudo durante el invierno y en grandes cantidades, mientras que aquí no cae un copo en años y cuando lo hace nadie se cree que sea duradero. Por eso la gente coge el coche y por eso nadie le da importancia hasta que el asunto se convierte en algo gordo. Y por eso quienes tienen la obligación de anticiparse a los problemas no lo hacen porque tampoco creen que el asunto vaya a ser tan grave como luego resulta.
Pues eso.
servido por escuadra
2 comentarios
compártelo
8 Enero 2009
Ella volvió la cabeza pero pareció no verme. Fue sólo un momento. Siguió caminando. Pensé que no me había reconocido. Yo a ella sí. Por un momento todo fue confuso. Pasaron por mi cabeza un montón de imagenes. En todas estaba ella.
Todavía pude distinguir su cabellera entre un montón de gente. Estuve allí parado un buen rato.
servido por escuadra
5 comentarios
compártelo
5 Enero 2009
Por si fuera verdad lo de la estrella que los guiaba os envío esta por si os sirve.
Pues eso.
servido por escuadra
sin comentarios
compártelo
27 Diciembre 2008

Hay quien un ego equivalente al tamaño y la marca de su automóvil. Debe ser que nunca ha visto una imagen del cielo que nos cubre. Esa es la mejor manera de entender que no somos ni siquiera una mota de polvo en la inmensidad que nos rodea.
Pues eso.
servido por escuadra
sin comentarios
compártelo
26 Diciembre 2008
Cenamos como lo hacemos todas las noches, los tres, contando a Pipo, mi perro. Estuvimos recordando otras noches como esta, llenas de líos familiares, todos líos tontos, sobre la hora en que quería cenar el pelma de mi cuñado, sobre si el vino estaba a buena temperatura, sobre que quizá era mejor enfriarlo un poco, sobre cuánto tardaba mi otro cuñado, que se habrá entretenido con la gente de la oficina -según mi cuñada- y mi suegra al fondo refunfuñando sobre que se le iba a pasar lo que estaba cocinando y otras cosas así.
El tiempo ha ido borrando personajes de esas cenas y ya solo son recuerdos muchos de ellos y, aunque a nosotros tres -incluyo a Pipo- nos gusta la tranquilidad, se echan de menos aquellos tiempos. La verdad es que no nos gusta eso de la diversión o los atracones a fecha fija. Nos salen mejor las reuniones, incluso las familiares, a propósito de cualquier cosa, o incluso sin propósito definido.
Así que anoche hicimos una cena sobria, como las que hacemos todos los días. Sólo hubo de extraordinario un poco de turrón y una copa. ¡Ah! y una hermosa galleta para Pipo.
Pues eso.
P.D. La fotografía no viene a cuento pero me gusta.
servido por escuadra
sin comentarios
compártelo
24 Diciembre 2008
Lo estoy, de verdad. Desconcertado. Hace tiempo, no demasiado, me gustaba acudir a este espacio todos los días. Pensaba cosas que decir y las decía, algunas veces no, otras sí. A veces me parecía haber escrito algo divertido, otras algo profundo, otras algo insustancial, las más de las veces. Todos los días acudía a ver si alguien me había dejado un comentario que coincidiera con lo que yo pensaba. Los había, unos días sí, otros no. Unos coincidían otros no, pero siempre los agradecía.
Ahora estoy desconcertado, todo eso ya no me tienta, hace mucho que no entro ni a leer a mis amigos preferidos, que no son muchos pero todos son buenos, muy buenos algunos. No sé si como sucede en la vida todo son épocas que comienzan y pasan y terminan. Es posible.
Pues eso.
servido por escuadra
4 comentarios
compártelo
18 Noviembre 2008
No hice hoy grandes cosas, ni siquiera pequeñas. Claro que yo tiendo cada vez mas a no hacer cosas, ni grandes ni pequeñas. Hace tiempo sí. Hace tiempo, supongo que como todo el mundo, yo tenía en perspectiva hacer cosas importantes, tenía confianza en el futuro y me esforcé mucho por lograr que ese futuro fuera brillante.
Sin embargo uno acaba aprendiendo. Yo creo haberlo aprendido. Me refiero a que lo importante no es conseguir esas grandes cosas, ni siquiera el ser eso que se dice "ser alguien". Creo que lo importante es vivir, apreciar cada mañana que es una nueva mañana, agradecer que esté lloviendo o que haga sol, agradecer que dispongas de agua ¡y además caliente! cuando giras el grifo de la ducha, agradecer que puedas tomarte un café caliente con alguien a quien quieres al lado. Agradecer que la cabezota de tu perro se restriegue contra tu pierna. Y cosas por el estilo.
Claro me dirá más de uno. Todo eso significa haber logrado un ¿se dice estatus?. Bueno, si, pero yo me refiero a que es sencillo lo que propongo, basta con ser sencillo de pretensiones. Conozco gente que su ego es su coche, cuanto más grande mejor. Me refiero a huir de eso. Quizá me esté haciendo un poco hippie cambiando aquello de "haz el amor y no la guerra" por "haz el amor y consume lo mínimo, verás qué bien te sientes".
Ayer leí de un individuo que pretende vivir unicamente con cien cosas, y si haces el esfuerzo de pensar qué cien cosas necesitas para vivir, verás que cien es un número muy pequeño para todo lo que necesitamos actualmente.
Esto salió un poco desordenado, me temo, pero eso es mi gran pensamiento del día de hoy. Eso es todo lo importante que hice hoy.
servido por escuadra
1 comentario
compártelo
15 Noviembre 2008
Sorprendido, como siempre que vengo por aquì, de la cantidad de tipos diferentes que la raza humana puede generar. Hay toda clase de expresiones, unos estàn expectntes ante los paneles informativos, otros, sentados por el suelo, dormitan. La mayorìa empuja bultos imposibles co algùn niño sentado sobre ellos.
He metido un euro en uno de los puestos de internet que hay junto a los telèfonos para ver como se navega en èl. Parece que bien.
Estoy esperando a i mujer, su vuelo trae dos horas de retraso asì que quizà vuelva por aquì.
Saludos.
servido por escuadra
3 comentarios
compártelo