EL ÚLTIMO HORIZONTE
Ayer descubrí por qué me fascina el mar. No es por su continuos cambios de color. No es por su continuo movimiento. No es por su misteriosa profundidad.
Es porque es el único horizonte limpio que nos queda. Cuando vuelves la mirada a tierra no hay ningún lugar en que no encuentres una torre eléctrica y sus cables, una construcción horrible, un conjunto de contenedores de basura, una carretera.
Pues eso.


dawn dijo
el mar que no tiene buques cisterna, ni plataformas petrolíferas....el mar azul y bravo, o turquesa y quieto...un sueño.
5 Noviembre 2008 | 05:18 PM