SIGO DE VIAJE
Hoy amaneció gris. Y el mar se contagió del color del cielo, adoptó un color azul plomo. Durante todo el día han caido unas gotas aunque la temperatura es buena. Estoy ahora por tierras de Almería. En Mojácar para ser exactos.
Los pueblos abandonados, tipo Foncebadón en el camino de Santiago, tienen más marcha que el Mojácar de esta mañana. Hablo de la zona de la costa.
A Mojácar pueblo he ido por la tarde. Hacía unos veinte años que no me asomaba a ese mirador-balcón que hay en la plaza. Todo sigue igual y todo es diferente. Creo que el que es ahora diferente soy yo. Quizá por eso no me gusta lo que veo, lo recordaba mejor. Puede que sea que amenaza luvia, puede.
Cuando el fundador de este y de otros pueblos de la costa se subieron a las escarpadas montañas de por aquí supongo que fue por escapar de los piratas berberiscos que asolaban esta zona. En aquella época un simple camino para una mula o un borriquillo era suficiente. Ahora el camión de la Coca Cola, el de la leche Pascual y los coches de los miles de visitantes, como yo, estropean lo poco que han dejado intacto las carreteras, aparcamientos y otros inventos.
Me hubiera gustado vivir en aquella época para disfrutar de estos paisajes cuando eran aquellos paisajes. Ahora da lástima ver lo que hemos hecho.
Pues eso.



dawn dijo
recuerda...todo es relativo....en aquella época no durariamos ni dos horas por el estilo de vida tan poco saludable.
2 Noviembre 2008 | 11:17 AM