Me he dado una vuelta por La Coctelera y he leido muchas cosas y casi todas con un tono tristón, casi todo lo leido está lleno de suspiros y ayes.
Declaro que soy poco romántico, aunque no estoy seguro porque me emocionan muchas cosas de entre las que me rodean. La fidelidad de mi perro, el atardecer cuando hay nubes en el horizonte, el color rojo de los frutos de mi madroño, una fotografía que hice a uno de mis hijos cuando aún era bebé, algo que escribí hace años, el recuerdo de aquel amigo desaparecido, etc.
Todas esas cosas que emocionan llevan, generalmente a estados de ánimo un depresivos, o eso creo yo, así que huyo de esas emociones, por lo menos de exteriorizarlas. Y no me gusta exteriorizarlas porque creo que las palabras y las emociones se desgastan si las usas mucho y las compartes demasiado. Por ejemplo, la palabra cariño usada para dirigirse a otra persona acaba perdiendo su sentido si se utiliza en vez del nombre de esa persona. Lo mismo sucede con la palabra amor y con tantas otras.
Bueno, esto parece una regañina pero es sólo una opinión.
Pues eso.

Y una opinión con mucho fundamento. La última parte, sobre todo, tiene mucho sentido. Con lo demás, me creas dudas, entraría en juego la diferencia entre ser sensible o romántico, o algo así. Un abrazo
Creo que tienes razón, un romántico creo que tiene que ser sensible. No entendería un tipo insensible que fuera romántico. Sin embargo creo que se puede se sensible pero no ser romántico. ¿no crees?.
Un abrazo.
Tienes razón por eso te he comentado en uno de tus post y no se si te di las gracias,lo hago ahora, por haberme arrancado una sonrisa y ayudarme a soñar de nuevo despierta. Te aconsejo no pases por mi blog, yo tampoco lo hago mucho. Un abrazo y sigue expresando lo que piensas.