SUSPIROS Y AYES
Me he dado una vuelta por La Coctelera y he leido muchas cosas y casi todas con un tono tristón, casi todo lo leido está lleno de suspiros y ayes.
Declaro que soy poco romántico, aunque no estoy seguro porque me emocionan muchas cosas de entre las que me rodean. La fidelidad de mi perro, el atardecer cuando hay nubes en el horizonte, el color rojo de los frutos de mi madroño, una fotografía que hice a uno de mis hijos cuando aún era bebé, algo que escribí hace años, el recuerdo de aquel amigo desaparecido, etc.
Todas esas cosas que emocionan llevan, generalmente a estados de ánimo un depresivos, o eso creo yo, así que huyo de esas emociones, por lo menos de exteriorizarlas. Y no me gusta exteriorizarlas porque creo que las palabras y las emociones se desgastan si las usas mucho y las compartes demasiado. Por ejemplo, la palabra cariño usada para dirigirse a otra persona acaba perdiendo su sentido si se utiliza en vez del nombre de esa persona. Lo mismo sucede con la palabra amor y con tantas otras.
Bueno, esto parece una regañina pero es sólo una opinión.
Pues eso.


encontrada dijo
Y una opinión con mucho fundamento. La última parte, sobre todo, tiene mucho sentido. Con lo demás, me creas dudas, entraría en juego la diferencia entre ser sensible o romántico, o algo así. Un abrazo
17 Octubre 2008 | 02:56 PM