VIAJES EN TRANVÍA
Tranvia de Madrid, de color azul y crema, aun recuerdo los asientos de listones de madera oscura, a lo largo de las ventanas, así que los viajeros daban la espalda al paisaje. El pasillo en el centro y a lo largo de él un cordón del que, si tirabas, sonaba una campanita en la plataforma delantera, junto al conductor. Era el modo de pedir que el tranvía se detuviese.
El cobrador, vestido de azul con un gorro cilíndrico con visera corta, con la caja de los billetes en la mano. Caja metálica llena de pequeños tacos de colores. Cada color era un determinado trayecto y un determinado precio.
Dos plataformas, por donde se subía y bajaba a elección del viajero, la delantera o la trasera. En la delantera iba el conductor, vestido de azul, igual que el cobrador. El conductor maniobraba un aparato provisto de dos palancas, una era el acelerador y otra el freno, o eso me parecía. Aún recuerdo que el aparato en cuestión, que era como un armarito bajo, tenía una inscripción: Charleroi. Para que el tranvia no resbalara en las cuestas el conductor abría la trampilla de un recipiente que estaba a su lado y un poco de arena caía sobre el raíl.
Cuando el tranvia llegaba al final del trayecto el conductor sacaba las palancas del aparato y las encajaba en otro exactamente igual que había en la otra plataforma. También cambiaba el trole , de posición, usando una cuerda que colgaba de él, para que el tranvia avanzara en sentido contrario al que le trajo hasta allí. El trole, la pértiga que conectaba con el tendido eléctrico, ya que era la electricidad la que impulsaba el motor del tranvía,
Yo viajé varias veces de balde en el tope, una defensa enorme situada delante y detrás del tranvía, en la que se iba sentado comodamente hasta que el cobrador sacaba la caja metálica de los billetes y te daba con ella en la cabeza. Así que había que bajarse precipitadamente. La venganza consistía en tirar de la cuerda que pendía del trole, al tiempo que abandonaba el tope, obligando al tranvía a detenerse al quedarse sin electricidad.
Recuerdo algunos trayectos, algunas líneas de tranvía. El 47 era Atocha-Campamento. Había otro que era de la calle Galdo a la de Gaztambide.
Hace de todo esto muchos años.
Pues eso.

encontrada dijo
Sí que suena a hace muchos años. Vaya ruindades. Ahora hasta las gamberradas han cambiado de color con el tranvía. Un beso
1 Agosto 2008 | 02:53 AM